CONTANDO ESTRELLAS

   A partir de ahora, cada cierto tiempo, iré poniendo en el blog el enlace a uno de los programas que hacia en la radio y con el que más a gusto me sentía. Lo emitía los domingos de 23:00 a 0:00 horas. Era como el lugar perfecto donde plasmar inquietudes, ideas y sobre todo sentimientos. Textos, música, reflexiones... creo que son buenos ingredientes para encontrar un poco de calma en nuestro día a día, así que aquí te dejo lo que fué el origen de este programa radiofónico y cómo continuó en el primer programa oficial. Espero que te gusten y que encuentres en él, tu espacio para dejar volar la mente. También se agradecen los comentarios.

Bienvenid@s a "Contando Estrellas"



PROGRAMA PILOTO (Música con mucho sentimiento)


PRÓXIMO PROGRAMA: (De estrellas y humanos)

Empezar de nuevo.

La población de una ciudad en lo alto de una de las montañas desiertas de Herat, después de muchos años de desorden y malos gobernantes, está desesperada. No puede abolir la monarquía de repente y, al mismo tiempo, ya no soporta las muchas generaciones de reyes arrogantes y egoístas. Reúne a la Loya Jirga, como se denomina al consejo de sabios del lugar.

La Loya Jirga decide entonces que cada cuatro años elegirán a un rey, que tendrá el poder total y absoluto. Podría aumentar los impuestos, exigir obediencia total, escoger a una mujer diferente todas las noches para llevarla a su cama, beber y comer hasta más no poder. Se vestiría con las mejores ropas, montaría los mejores animales. En fin: cualquier orden, por absurda que fuese, sería acatada sin que nadie pudiera cuestionar su lógica ni su justicia.

  Sin embargo, al final de esos cuatro años, sería obligado a renunciar al trono y a abandonar el lugar, llevando consigo sólo a su familia y la ropa que llevase puesta. Todos sabían que eso significaba la muerte en tres o cuatro días como máximo, ya que en ese valle no había nada salvo un inmenso desierto, congelado en invierno e insoportablemente caluroso en verano.
 
  Los sabios de la Loya Jirga imaginan que nadie se atreverá a tomar el poder y podrán volver al antiguo sistema de elecciones democráticas. La decisión fue promulgada: el trono del gobernante estaba vacío, pero las condiciones para ocuparlo eran duras. En un primer momento, varias personas se animaron con la posibilidad. Un viejo con cáncer aceptó el desafío, pero murió de su enfermedad durante el mandato, con una sonrisa en la cara. Lo sucedió un loco, pero, debido a su estado mental, se fue cuatro meses después (lo había entendido mal) y desapareció en el desierto. A partir de entonces, empezaron a correr rumores de que el trono estaba maldito y nadie más decidió arriesgarse. La ciudad se quedó sin gobernante, se instaló la confusión, los habitantes comprendieron que había que olvidar las tradiciones monárquicas para siempre, y se prepararon para cambiar sus usos y sus costumbres. La Loya Jirga celebra la sabia decisión de sus miembros: no han obligado al pueblo a hacer una elección; sencillamente, eliminaron la ambición de aquellos que deseaban el poder a toda costa.

En ese momento aparece un joven, casado y padre de tres hijos.
 —Acepto el cargo —dice.
Los sabios intentan explicarle los riesgos del poder. Le dicen que tiene familia, que aquello no era más que una invención para desanimar a los aventureros y a los déspotas. Pero el hombre se mantiene firme en su decisión. Y como es imposible volver atrás, la Loya Jirga no tiene más remedio que esperar otros cuatro años antes de llevar sus planes adelante.

El chico y su familia se convierten en excelentes gobernantes; son justos, distribuyen mejor la riqueza, bajan el precio de los alimentos, dan fiestas populares para celebrar los cambios de estación, estimulan el trabajo artesanal y la música. Sin embargo, todas las noches, una gran caravana de caballos deja el lugar arrastrando pesadas carretas cuyo contenido va cubierto por tejidos de yute, de modo que nadie puede ver lo que va dentro.
Y nunca regresan.

Al principio, los sabios de la Loya Jirga piensan que están saqueando el tesoro. Pero al mismo tiempo se consuelan con el hecho de que el chico nunca se haya aventurado más allá de las murallas de la ciudad; si lo hubiera hecho, si hubiera subido la primera montaña, habría descubierto que los caballos morían antes de llegar muy lejos (están en medio de uno de los lugares más inhóspitos del planeta). Se reúnen de nuevo, y dicen: «Dejemos que haga lo que quiera. En cuanto termine su reinado, vamos hasta el lugar en el que los caballos hayan caído exhaustos y los caballeros muertos de sed y lo recuperaremos todo.»Dejan de preocuparse y aguardan con paciencia.

Al final de los cuatro años, el chico es obligado a bajar del trono y a abandonar la ciudad. La población se rebela: ¡Hacía mucho tiempo que no tenían un gobernante tan sabio y tan justo!

Pero deben respetar la decisión de la Loya Jirga. El chico se dirige a su mujer y a sus hijos y les pide que lo acompañen.
—Lo haré —dice su mujer—, Pero al menos deja que nuestros hijos se queden aquí; podrán sobrevivir y contar tu historia.
—Confía en mí.
Como las tradiciones tribales son estrictas, la mujer no tiene más alternativa que obedecer a su marido. Montan en sus caballos, se dirigen a la puerta de la ciudad y se despiden de los amigos que han hecho mientras gobernaban el lugar. La Loya Jirga está contenta: incluso con todos esos aliados, el destino debe cumplirse. Nadie más se arriesgará a subir al trono, y las tradiciones democráticas serán por fin restablecidas.
En cuanto puedan, recuperarán el tesoro que para entonces debe de estar abandonado en el desierto, a menos de tres días de allí.
La familia se dirige en silencio hacia el valle de la muerte, los niños no entienden lo que pasa, y el joven parece estar sumido en sus pensamientos. Suben una colina, pasan todo el día cruzando una vasta planicie, y duermen en lo alto de la colina siguiente.

La mujer se despierta de madrugada: quiere aprovechar sus últimos dos días de vida para admirar las montañas de la tierra que tanto ama. Va hasta la cima y mira hacia abajo, hacia lo que cree que es una planicie absolutamente desierta. Y se lleva un sobresalto.
 
 Durante cuatro años, las caravanas que partían por la noche no llevaban joyas ni monedas de oro.

Llevaban ladrillos, semillas, madera, tejas, especias, animales, objetos tradicionales para perforar el suelo y encontrar agua. Ante sus ojos hay otra ciudad, mucho más moderna y hermosa, funcionando.

—Éste es tu reino —le dice el joven, que se ha despertado y se ha reunido con ella—. Desde que conocí el decreto, sabía que era inútil corregir en cuatro años lo que siglos de corrupción y mala administración habían destruido. Pero estaba seguro de algo: era posible empezar de nuevo.

Autor: Paulo Coelho. Del libro "El vencedor está sólo"

Una nueva oportunidad para ser mejor.

  ¿Alguna vez has sentido en lo más hondo de tu ser ese deseo profundo y enorme de mejorar o de cambiar?.

Si es así, no dejes que el deseo se escape, porque no todos los días lo sentirás.
Si hoy sientes esa llamada a querer ser otro, a ser distinto, atrápala con fuerza y hazla realidad.

El inicio de un nuevo año es el momento para reunir las fuerzas y toda la ilusión para comenzar el mejor año de la vida, porque el que se proponga convertir éste en su mejor año, lo puede lograr.
El año nuevo es una oportunidad más para transformar la vida, el hogar, el trabajo en algo distinto. "Quiero algo diferente, voy a comenzar bien; así será más fácil seguir bien y terminar bien. Quizá el año pasado no fue mi mejor año, me dejó un mal sabor de boca. Éste va a ser distinto, quiero que así sea; es un deseo, es un propósito, y no lo voy a echar a perder. Tengo otra oportunidad que no voy a desperdiciar, porque la vida es demasiado breve".

¿Quién es capaz de decir?: "Desde hoy, desde este primer día, todo será distinto".
En mi hogar me voy a arrancar ese egoísmo que tantos males provoca; voy a estrenar un nuevo amor a mi cónyuge y a mi familia; seré mejor padre o madre.
Seré también distinto en mi trabajo, no porque vaya a cambiar de trabajo, sino de humor.

Ya me harté de vivir como he vivido, de ser egoísta, mentiroso, injusto. Otro estilo de vida, otra forma de ser. ¿Por qué no intentarlo?"
En los ratos más negros y amargos, llenos de culpa, piensas: "¿Por qué no acabar con todo? Pero en esos mismos momentos se puede pensar otra cosa: ¿Por qué no comenzar de nuevo?".

Algunos ven que su vida pasada ha sido gris, vulgar y mediocre, y su gran argumento y razón para desesperarse es: "He sido un Don Nadie, ¿qué puedo hacer ya?"
Pero otros sacan de ahí mismo el gran argumento, la gran razón para el cambio radical positivo: "No me resigno a ser vulgar; quiero resucitar a una vida mejor, quiero luchar, voy a trabajar, quiero volver a empezar".

Un año recién salido de las manos del autor de la vida es un año que aún no estrenas. ¿Qué vas a hacer con él?
El año pasado ¿no te gustó?, ¿no diste la talla? Con éste ¿qué vas a hacer?

Un nuevo año recién iniciado: todo comienza, si tú quieres; todo vuelve a empezar...
Yo me uno a los grandes insatisfechos, a los que reniegan de la mediocridad, a los que, aún conscientes de sus debilidades, confían y luchan por una vida mejor.
 
Todos desean a los demás y a sí mismos un buen año, pero pocos luchan por obtenerlo. Prefiero ser de los segundos. 
 

 
  Te doy un cuaderno con hojas en blanco y una pluma con suficiente tinta como para que escribas en el, tu nuevo año. No desperdicies ni una sola hoja, porque como bien sabes el número de ellas es limitado. Ojala necesites más cuadernos y más tinta para seguir escribiendo los buenos momentos del 2012. 
 
¡¡URTE BERRI ON!! - ¡¡HAPPY NEW YEAR!! - ¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!

Te quiero ¿Y que?

Te quiero y ¿qué?

¿Y que más da que llueva ahí fuera?

Si siempre encuentro cobijo bajo el paraguas de tu sonrisa.

¿Y que más da que haga calor o frio?

Si con tu abrazo me olvido de todo y me entrego a tus caricias.

¿Y que más da lo que diga la gente?

Si lo que tu dices es mi credo.

¿Y que más da que no amanezca?

Si mientras duermas a mi lado da igual que la noche sea eterna.

¿Y que más da nada?

Si mi todo eres tu.

¿Y que más da un te quiero?

Si yo te adoro.

Solamente tristeza.

Dice parte de la letra de una canción de Lily Goodman: "Sin dolor no hay ganador, todo cuesta un valor por el cual hay que luchar, a pesar de tropezar. De qué importaría ganar, si fue tan fácil llegar a la meta y al final qué más habrá. Si, lo sé, a veces hay que ser golpeado para poder crecer y alcanzar un poco más de madurez..."

Uno no sabe si es madurez lo que gana o todo lo contrario, pero lo que está claro es que esto de la vida cada vez es más complicado. Supongo que será cuestión de puntos de vista, de estrategias, de saber afrontar los problemas pensando más en la solución que en el propio problema. Lo que sucede es que normalmente la tristeza no nos deja ver más alla de ese problema y pasamos a convertirnos en la sombra de quienes realmente somos, con nuestras alegrias apagadas, nuestras ilusiones dormidas y nuestras tristezas que destruyen todo atisbo de luz en las miradas.

Me gustaría seguir la máxima de aquel amigo que decia: "Si tu problema tiene solución ¿para que te preocupas?" En aquel momento me quedé con su frase e incluso le dí la razón, pero hoy podría decirle que me preocupo porque hay algo que quiero, alguien a quien quiero y el simple hecho de saber que algo va mal, me quema por dentro. Y lo peor de todo es que uno pierde el norte y se empieza a volver un poco loco intentando dar con la tecla adecuada o la fórmula mágica que cual alquimista, convierta todo en un sendero dorado por el que transitar sin preocupaciones ni problemas.


La vida sigue a su ritmo pero yo voy mucho más lento, perdiendo oportunidades, llegando tarde a los sitios y decepcionando a personas a las que quiero. Hace tiempo que las lamentaciones perdieron su eficacia, y aunque siempre se dice que hay una luz al final del tunel empiezo a pensar que sería mejor que toda la galería estuviera iluminada. De ese modo tal vez podriamos ver a los demás, aprovechar las oportunidades que se escapan entre las sombras y sobre todo vernos y encontrarnos a nosotros mismos.


Desde las sombras para todos los que aun conserveis vuestra luz intacta.

El próximo día 7 de Abril, jueves, a partir de las 19:30 horas, nace la asociación cultural "En Plan Fino". La presentación se producirá en la sala multiusos de Zalla y a parte de hablaros de los objetivos, ideas y planteamientos, contaremos con la presencia del cantautor de Balmaseda, Jon Arraibi que nos hará disfrutar con algunos de sus temas.

Os dejo un enlace a la noticia que aparecía en el diario DEIA esta semana:

Encartados, con inquietudes.

De momento no queremos adelantar nada más, quien quiera conocernos que se acerque el jueves. Y quien no nos conozca aún y haga conjeturas precipitadas sin demasiado sentido, que se acerque igualmente para conocernos de primera mano.

Os esperamos a tod@s el jueves 7 de abril a las 19:30 horas en la Sala Multiusos de Zalla.



El tiempo es la trinchera de los cobardes

Imaginate la vida como un campo de batalla. Hay varios frentes de fuego abiertos, varios bandos, varias metas por las que luchar, tal vez ideales, y sólo con balas llenas de palabras. El valiente es el que sigue aquella máxima de "Prefiero morir de pie que vivir arrodillado" y recibe palabras al mismo tiempo que las profiere. Ya se ha cobrado unas cuantas victimas, que presas de dolor, han hincado la rodilla sobre el campo de batalla. Otros parecen repelerlas con argumentos bien formados, pero ante el fervor del guerrero, van perdiendo fuerza y acaban muriendo en un susurro. Y por el otro lado está el cobarde. Aquel que se arrodilla en cuanto escucha una palabra más alta que la otra. No tiene defensa posible, carece de argumentos, y solo se puede defender, de vez en cuando, con algun que otro grito que se pierde, entre el fragor de la batalla.

No es tiempo para valientes, pero mucho menos para cobardes. El cobarde ante la adversidad se resguardará en la trinchera que le proporciona el tiempo, pensando aquello de "ya pasará, ya lo haré, déjalo estar..." Y así piensa que mientras otros se enfrentan a la realidad, él sigue cobijado en su mundo de fantasía, donde sin saberlo, el tiempo es su mayor verdugo. Sucede entonces, que cuando sale de la trinchera, donde ha estado resguardandose del mundo que le rodea, se da cuenta de que todo es diferente, de que todo ha cambiado y él se encuentra en mitad de otra realidad completamente diferente, en la que ya nada tiene sentido. Pasaron oportunidades, volaron palabras duras, pero también amables. Unas las evitó, las otras las perdió para siempre.

Él siempre pensó que las palabras a veces son peores que las balas, porque las balas hieren por fuera, pero las palabras te matan por dentro. Por eso tal vez no quiso enfrentarse a ese fuego cruzado de palabras, por miedo a seguir vivo por fuera, pero haber muerto por dentro. El caso es que dejó de luchar por aquello en lo que creía y por eso, una vez trasncurrido el tiempo, está absolutamente perdido. Sin rumbo, sin ideales, un poco más viejo por fuera, pero tan muerto por dentro, como si alguna de aquellas balas le hubieran alcanzado.

No hay un luego, ni un camino para la felicidad, ni tan siquiera una fórmula mágica, la felicidad es ahora. El tiempo no espera a los cobardes. Aprende a apreciar cada momento que vives y aprecialo más si lo compartes con alguien especial; tan especial que lo llevas en tu corazón y recuerda que el tiempo no espera por nadie.

Así que deja de esperar hasta que termines tus estudios, hasta que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te divorcies, hasta que pierdas esos quilitos de más, hasta el viernes por la noche, hasta que la lluvia amaine o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que justamente este, para ser lo suficientemente valiente como para sentirte feliz.